Capilla del Cristo de Velarde de la Catedral de Oviedo

En el primer tramo de la nave meridional de la Catedral de San Salvador de Oviedo se encuentra la Capilla del Cristo de Velarde, un espacio especialmente conocido por albergar uno de los Crucificados más destacados del templo.

La capilla recibe su nombre de la familia Velarde, propietaria de la misma desde mediados del siglo XVII. Anteriormente había pertenecido al canónigo Antonio Vázquez de Prada, quien encargó la célebre imagen de Cristo crucificado a mediados del siglo XVI.

Capilla del Cristo de Velarde de la Catedral de Oviedo

Capilla del Cristo de Velarde de la Catedral de Oviedo. Fotografía: Enric / Wikimedia Commons, licencia CC BY-SA 4.0.

Historia de la capilla

Antes de quedar vinculada a los Velarde, la capilla perteneció al canónigo Antonio Vázquez de Prada. Fue él quien, a mediados del siglo XVI, encargó la imagen de Cristo crucificado que acabaría convirtiéndose en el elemento más representativo del recinto.

El espacio de la capilla sufrió una importante transformación en el siglo XVIII. En 1733 tuvo que ceder parte de su superficie para construir la monumental escalera barroca de acceso a la Cámara Santa, realizada para proporcionar una entrada más digna a uno de los lugares de mayor relevancia histórica y religiosa de la Catedral.

El Cristo de Velarde

El gran protagonista de la capilla es el Cristo de Velarde, una talla en madera policromada realizada a mediados del siglo XVI. La figura presenta unas proporciones estilizadas y un minucioso estudio anatómico, especialmente visible en el torso, los brazos y las piernas.

Cristo de Velarde de la Catedral de Oviedo

Cristo de Velarde, Catedral de Oviedo. Fotografía: Jl FilpoC / Wikimedia Commons, licencia CC BY-SA 4.0.

Su tratamiento del cuerpo, la expresividad de la figura y la calidad de la ejecución revelan una clara influencia del Renacimiento italiano. El resultado es una imagen de notable fuerza plástica, considerada entre las obras escultóricas más sobresalientes conservadas en la Catedral de Oviedo.

Una autoría debatida

La autoría del Cristo de Velarde no está establecida de forma definitiva. Tradicionalmente la escultura se ha atribuido a Alonso Berruguete, uno de los grandes maestros de la escultura renacentista española, aunque también se ha relacionado con Gaspar Becerra.

Estudios y propuestas más recientes han señalado asimismo afinidades con el ambiente artístico italiano y con el estilo de autores como Pedro de Rubiales y Jacopino del Conte. Por ello, resulta más preciso hablar de una obra de autoría discutida que de una atribución definitiva a Berruguete.

Una obra excepcional: más allá del debate sobre su autoría, el Cristo de Velarde destaca por la calidad de su modelado, su cuidada anatomía y la influencia italiana perceptible en su concepción.

El Cristo y su retablo

La imagen se presenta actualmente integrada en un retablo posterior que sirve de marco al Crucificado. La composición dirige la mirada hacia el Cristo, verdadero centro visual y devocional de la capilla.

El contraste entre la escultura renacentista del siglo XVI y el marco decorativo realizado en época posterior permite apreciar la evolución artística de la Catedral, donde obras de distintos periodos fueron incorporándose a espacios que también cambiaron de aspecto y función con el paso de los siglos.