Gárgolas de la Catedral de Oviedo
En las zonas altas de la Catedral de San Salvador de Oviedo, entre contrafuertes, pináculos, cornisas y cubiertas, aparece un sorprendente repertorio de gárgolas de piedra. Animales, criaturas fantásticas y figuras humanas o grotescas forman uno de esos detalles del templo que con frecuencia pasan inadvertidos cuando se contempla la Catedral desde la calle.
Aunque hoy llaman especialmente la atención por su aspecto escultórico, las gárgolas nacieron ante todo con una finalidad práctica: evacuar el agua de lluvia y alejarla de los muros. En la arquitectura gótica esta función técnica se convirtió también en una oportunidad para poblar las partes altas de los edificios con un extraordinario mundo de imágenes.
Gárgola de la Catedral de Oviedo. Foto: Zarateman / Wikimedia Commons (CC0).
Gárgolas: esculturas que también son desagües
La función esencial de una gárgola es conducir hacia el exterior el agua recogida en las cubiertas. Su canal proyecta el agua a cierta distancia de la fachada, ayudando a evitar que discurra directamente por los muros y deteriore la piedra.
En la Catedral de Oviedo puede apreciarse esta relación entre arquitectura y evacuación del agua: los vierteaguas y canalizaciones de las zonas altas conducen el agua hasta las gárgolas. La necesidad constructiva se transforma así en un elemento ornamental característico de la arquitectura medieval.
Animales y seres fantásticos
Las gárgolas de San Salvador presentan una notable diversidad formal. Entre ellas aparecen animales reales y criaturas fantásticas o mitológicas, siguiendo una tradición muy extendida en las grandes construcciones góticas europeas.
En la Catedral ovetense se han identificado, entre otras representaciones, grifos, águilas y figuras de aspecto simiesco. Algunas imágenes combinan rasgos de diferentes animales, mientras otras exageran expresiones, bocas o posturas hasta adquirir un aspecto deliberadamente extraño.
El grifo, criatura fantástica que combina tradicionalmente características de águila y león, aparece representado en varias gárgolas de la torre. El repertorio demuestra la libertad imaginativa con la que los escultores podían resolver estos elementos funcionales.
Figuras humanas y rostros grotescos
No todas las gárgolas representan animales. El conjunto de la Catedral incluye también figuras antropomorfas, rostros y personajes grotescos. Sus gestos exagerados y posturas insólitas forman parte del lenguaje visual característico de estas esculturas.
Una de las representaciones más llamativas que se han descrito en la Catedral es la de un fauno, figura relacionada con la tradición fantástica y moralizante medieval. También aparecen figuras humanas sometidas a posturas forzadas y otras imágenes cuya interpretación no siempre resulta inequívoca.
Conviene ser prudente al atribuir un significado concreto a cada figura. Algunas pudieron tener una intención simbólica o moral, mientras que otras responden al gusto medieval por lo fantástico, lo monstruoso y lo humorístico.
Las gárgolas del claustro
El repertorio no se limita a la torre y las fachadas. El claustro gótico conserva también sus propias gárgolas, diferentes en aspecto a muchas de las situadas en las zonas altas del templo.
En el claustro predominan pequeñas cabezas humanas y animales, entre las que se han descrito formas de perro y gato, además de rostros de aspecto esquemático o semejante a máscaras. Su menor tamaño y su situación permiten descubrir otra faceta de esta decoración escultórica.
El visitante interesado en estos detalles puede completar su recorrido consultando también la página dedicada al Claustro y la Sala Capitular de la Catedral de Oviedo.
Mirar hacia arriba: dónde encontrar las gárgolas
Para descubrir las gárgolas de San Salvador hay que apartar durante unos minutos la mirada de las portadas y dirigirla hacia las partes altas del edificio. La torre gótica concentra un importante número de ellas, aunque también pueden localizarse ejemplares en otras zonas exteriores y en el claustro.
Desde la plaza y las calles que rodean la Catedral pueden distinguirse algunas figuras a simple vista, pero unos pequeños prismáticos o el zoom de una cámara permiten apreciar mucho mejor sus formas y expresiones.
La visita a la Torre Gótica de la Catedral de Oviedo ofrece además una perspectiva privilegiada de las partes altas del edificio y permite observar de cerca elementos arquitectónicos que desde el nivel de la calle resultan difíciles de apreciar.


